Broquiflor asada

Hoy una receta tonta, de tan simple. Pero muy rica. Y muy propia de estas fechas en las que tratamos de volver a la rutina 😉

Teníamos en la nevera una broquiflor, que es una coliflor verde, de un verde fluorescente que más daba la impresión de ser radiactiva que de algo bueno, pero me cuesta resistirme a las novedades verduriles, jajaja. Luego me han contado que en otros lugares estas coliflores verdes son muy habituales. El caso es que estaba convencida de que su sabor sería igual al de la blanca, pero no. Se parece mucho más al romanesco. Que es mi crucífera favorita 🙂

Ingredientes para dos personas:

– Una coliflor grande

– Medio vaso de agua

– Sal

– Chorrito de aceite

 

Separamos los arbolitos y dividimos los más grandes. Cuanto más pequeños sean los trozos, menos tiempo de horno y más crujientes. Los colocamos sobre una fuente de horno, añadimos medio vaso de agua, salamos, y metemos al horno precalentado a 200º

coliflor para asar

A los 15 minutos sacamos la fuente, removemos los arbolitos y los agrupamos. Habrán menguado una tercera parte más o menos. Rociamos con un hilito de aceite y sal. Volvemos a meter al horno hasta que la coliflor esté tierna y dorada, otros 15 ó 20 minutos más.

coliflor asada

Riquísima!  Se puede tomar sola perfectamente, aunque los amigos de las salsas tienen un montón de posibilidades. La próxima vez que las hagamos abriré un bote de salsa romesco que debe irle de maravilla 🙂

Pan integral de pipas

Es el descubrimiento estrella de las últimas semanas. Mis chicos, el grande y el mediano, acaban con cada hornada en pocos días. Y porque mantengo el pan bien escondido, jajaja

Ya sé que el pan de pipas está más que inventado, pero es un alimento muy calórico que prefiero “gestionar” en casa. Es decir, que si el pan tipo rosquilleta industrial tiene alrededor de un 30% de materia grasa, normalmente de dudosa procedencia (grasas vegetales, dicen…), las que hacemos en casa tienen un 20%, procedentes de aceite de oliva virgen extra. Ná. Igualito… Y la harina, 100% integral, es ecológica de El Amasadero. Por cierto, qué descubrimiento, después de tantos años haciendo pan integral…

detalle

Ingredientes para llenar una bandeja de horno (600gr de producto final):

  • 350gr harina, en nuestro caso integral panadera de El Amasadero
  • 150gr agua
  • 100gr aceite
  • 8 gr sal
  • Un puñado de pipas, semillas o lo que queramos. Nosotros de girasol y calabaza

 

En un bol mezclamos todos los ingredientes y amasamos un poco cuidando de que quede todo bien integrado. Como es una masa sin levadura, podemos reservar en el bol un rato hasta que tengamos tiempo de pasarla a la bandeja (aquí es donde se hace evidente que tengo niños pequeños, jajaja), o podemos hornearla enseguida.

Cuando vayamos a hornear, extender sobre papel de horno con las manos y la ayuda del rodillo. Colocar de nuevo las pipas díscolas y precortar. Si no hacemos esto, luego habrá que romper la torta. Podemos salpicar con un poco de sal gorda o de esa en escamas.

pan de pipas sin hornear

Metemos al horno a 200º, y horneamos unos 15 minutos. Sin perder el pan de vista porque los bordes sobre todo se pueden quemar. Como normalmente los hornos calientan un poco más por la pared del fondo, es conveniente girar la bandeja a mitad de cocción. Sacar del horno cuando los bordes empiecen a oscurecerse.

pan de pipas horneado

Dejar enfriar en la misma bandeja y no guardar hasta que el pan esté bien frío, si no se reblandecerá. Pero alejar de la vista de esos que siempre tienen hambre 😉  Al menos hasta que se enfríe lo suficiente, que al tener una buena cantidad de aceite, quema pero bien. Por experiencia puedo decir que el sonido que escuchas al meter el pan muy caliente en la boca… es el mismo que al meter un hierro al rojo en agua… Yo consigo que se mantenga un par de días bien crujiente guardándolo en un tuper sin tapa en el horno o en el microondas bien cerrados.

pan de pipas hecho