Pizza de verduras de verano

Últimamente, y hasta que me decida a hacer dieta, los viernes por la noche en casa se cena pizza   Y la pizza más saludable es la de verduras. Además, nos gusta, y no echamos de menos otros ingredientes clásicos más contundentes, que también nos gustan. Los dejamos para las pizzas de trattoría, donde no suelen lucirse mucho con las verduras.

Aprovechando que a lo largo de la semana siempre horneo algo, pan o algún asado, meto a continuación una fuente con verduras, que quedan, una vez limpias de piel y semillas, así

verdura asada para pizza

La verdura asada se conserva perfectamente en la nevera hasta una semana, así que hay margen para gastarla.

Ingredientes:

Para la masa:

– 200gr harina integral

– 100gr agua

– Media cucharada de postre de sal

– 1gr de levadura seca de panadería

– Una cucharada sopera de aceite de oliva

Para el relleno

– Dos pimientos rojos asados

– Una berenjena asada

– Una cebolla asada

– Un calabacín a rodajas muy finas

– Tomate frito para la base, nosotros sofrito de tomate y cebolla casero que hacemos en verano

– 100gr queso de cabra

Para hacer la masa, amasamos todos los ingredientes y dejamos fermentar un par de horas tapada a temperatura ambiente. Si hay prisa, sin reposo 😉

Estiramos bien y cubrimos con salsa de tomate, y la verdura asada a trocitos. Después cubrimos con el calabacín, y ponemos el queso a pegotes. Horneamos 10 minutos a 200º y lista 🙂

 

pizza vegetal

Arroz brocolizado con tofu marinado

En una entrada del blog de mi amiga Claudia, MiVegaBlog, hablaba como de pasada del arroz brocolizado. Ella llama así a un arroz que cuece a la vez que una buena cantidad de brócoli cortado a trocitos pequeños. Me pareció una idea estupenda, y me inventé un final de receta vegano, en atención a Claudia que me había dado la idea 🙂

arroz brocolizado 2

Para esta receta he usado tofu. Lo he dicho algunas veces, pero lo repito. Sin duda, el mejor que he probado (y probaré, que no soy mucho de cambiar si algo me convence) es el de Aldi. Es ecológico, barato y prensadísimo. Esto último muy importante para mí.

Ingredientes para dos personas:

– 100gr de arroz, en mi caso arroz bomba ecológico de Pego que compré para probar. Más que bueno!

– 400gr de brócoli cortado muy muy pequeño

– Un bloque de 200gr de tofu firme

– Semillas y pasas, en nuestro caso pipas de girasol y de calabaza

– Especias para adobar, zumo de limón y aceite de oliva

Unas horas antes de comer ponemos a marinar el tofu cortado en daditos, con el zumo de un limón, dos cucharadas de aceite de oliva y las especias que prefiramos, en nuestro caso, pimentón de la Vera, picante y dulce, comino molido, tomillo y romero. Cerramos el tuper y agitamos, para emulsionar un poco el aceite con el limón. Conservamos en la nevera.

A una cazuela con agua hirviendo echamos el brócoli. A los dos o tres minutos añadimos el arroz. En el caso de usar arroz integral, añadir todo junto. Cuando esté listo todo, sacar con un colador a una fuente.

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En una sartén con un chorrito de aceite caliente salteamos el tofu con el adobo y las semillas y pasas. Luego echamos a la sartén el arroz y mezclamos bien. Servir y disfrutar 🙂

Pizza integral de tomate natural, cebolla caramelizada y queso de cabra

¿Y qué es un blog sin su entrada de pizza?  Pues no podíamos ser menos, hasta que me decida a ponerme a dieta, en casa se cena pizza los viernes 😉

Esta masa la llevo haciendo años. Hago la versión integral de la masa de pizza napolitana de Reinhart, de su libro El aprendiz de panadero (magnífico libro y sexista traducción del título, por cierto. Y el relleno que he elegido para esta entrada es el que repito una y otra vez, porque desde que descubrí la cebolla caramelizada en la pizza, ya me cuesta no ponerla. Y ¿con qué mejor que con queso de cabra?  Que, por cierto, no le pongo tanto como parece en la foto. Es que escampa 😉  Las anchoas se colocan al sacar la pizza del horno, si no pasaremos la noche bebiendo agua 🙂

Pizza integral

Ingredientes para 3 pizzas de dos raciones grandes

– 575 gr de harina integral de trigo

– 12’5 gr de sal

– 3 gr levadura seca

– 40 ml de aceite de oliva

– 400 gr de agua helada, sobre 4º

Mezclar los sólidos y luego añadir los líquidos. Mezclar bien con una espátula, y cuando ya no haga demasiado la espátula, meter la mano. Amasar en el cuenco hasta que se mezcle todo bien. Sacar la masa a una superficie limpia y amasar  unos minutos. Es fácil: es una masa con aceite. Dejar la masa un par de minutos “descansando” hecha una bola, y luego dividir la masa en tres, bolear con las manos untadas de aceite, y meter las bolas en bolsas de congelación. Inmediatamente a la nevera. Allí pueden estar hasta dos días, pero si tienes claro que no las vas a gastar todas, al congelador, pero deja pasar al menos una hora, que comience la fermentación. Para usar una masa congelada, hay que recordarlo el día anterior, porque es mejor que se descongele poco a poco en la nevera.

Como esta pizza tiene levado, hay que estirarla con antelación. Sacar la masa de la nevera, dejar que se atempere un rato, y luego estirarla bien, mejor a mano. Untada de aceite cuesta menos. Yo utilizo una bandeja de pizza perforada, aunque experiencias desastrosas me han llevado a la seguridad del papel de hornear… Estirar bien y dejar levar a temperatura ambiente unas dos horas, en un lugar sin corrientes o tapada con un paño limpio. Cubrir con el relleno que se quiera y hornear a 250º durante unos 8-10 minutos. Y a disfrutar.

Salteado de tofu y col

Esta es una de esas recetas que haces por intuición. Nunca había probado la col con tofu pero tenía la impresión de que se llevarían bien 😉  Es cierto que el tofu, al carecer casi por completo de sabor, puedes llevarlo al terreno del resto de ingredientes si aciertas con el aderezo.

col salteada con tofu2No hay más historia que contar sobre esta receta, así que ahí va.

Ingredientes para 2 raciones

– La cuarta parte de una col mediana, unos 350gr, más o menos, no lo pesé

– Una patata pequeña

– Un bloque de tofu firme, de unos 200gr

– Adobo, al gusto. Nosotros aceite de oliva virgen extra y zumo de limón (más limón que aceite) pimentón dulce, pimentón picante, tomillo, romero y orégano

Unas horas antes cortamos a tacos el tofu y lo ponemos a marinar en un tuper. Cerramos el tuper, agitamos para emulsionar el aceite y el limón, y guardamos en la nevera.

En una cazuela con poca agua cocemos la col cortada en juliana. Cuando esté “al dente”, escurrimos, y ponemos a cocer la patata cortada a dados, hasta que esté ligeramente tierna, pero no muy hecha.

En una sartén con dos cucharadas de aceite empezamos a rehogar la col y la patata durante un par de minutos. Pasado ese tiempo añadimos el tofu, escurrido de la marinada. Al gusto, vertemos un poco de marinada, mezclamos todo en la sartén, y rehogamos durante el tiempo en que tarde en consumirse el líquido.

col salteada con tofu1

Cinnamon rolls

La primera vez que probé estos dulces fue en 2004, durante un viaje a Finlandia, donde vive mi hermano desde hace más de quince años. Me encantaron. Fueron parte de mi desayuno cada día que fue posible en aquel viaje. Qué viaje, por cierto. Qué tiempos para viajar cuando sólo éramos dos, jaja.

cinnamon rolls 1

Hace unos años volví a recordar estos rollos al ver una receta en El Aprendiz de Panadero de Reinhart (la biblia de los que quieren conocer los fundamentos de la buena panadería). Y es que estos dulces no entran en la categoría de los abizcochados, sino de los de “tipo pan”. Es decir, los que fermentan con levadura natural y necesitan mucho menos azúcar para saber dulces, como la brioche o el roscón de reyes. Son dulces ideales para quienes se empalagan pronto con las cantidades ingentes de azúcar que lleva cualquier pastel o masa que crece con levadura química. A mí no me empalagan, jaja, tengo buen saque y me gusta todo, pero reconozco que, con los años, soy menos golosa y le encuentro un gusto especial a estas masas de base pan menos dulces que combinan tan bien con otros ingredientes que, con un camión de azúcar o de chocolate, quedarían anulados. Como la canela 🙂

Hace dos domingos, en capilla ya para ser madre por segunda vez, pensé en volverlos a hacer y llevármelos al hospital. Después de tanto tiempo sin comerlos creo que su sabor ha quedado fijado para siempre al recuerdo del nacimiento de Julen. Su padre y yo los comimos para desayunar cada día y para acompañar el café de la merienda. Se acabaron y, en un viaje relámpago a casa para los imponderables de un acompañante de enferma de hospital, Rafa trajo los que había dejado congelados, para que no nos faltaran.

cinnamon rolls

Hasta aquí el punto sentimental de los rollos de canela, y ahora la receta, que esta vez saqué del blog de Trotamundos.

Ingredientes para unos 20 rollos de entre 50 y 60 gr:

– 80 gr de mantequilla a temperatura ambiente

– 80 gr de azúcar (yo azúcar moreno)

– 330 ml de leche (yo semidesnatada)

– 600 gr de harina (yo semiintegral ecológica tipo crema de El Amasadero)

– 3 gr de levadura seca de panadería

– Una cucharadita de sal

– Canela para el relleno

– Más azúcar para el relleno

– Más mantequilla para el relleno

– Un huevo batido para pintar justo antes de hornear

En un robot, o a mano (yo lo hice en la Mycook) mezclamos la leche y la mantequilla hasta que quede bien disuelta. Si lo hacemos a mano, creo que sería conveniente calentar un poco la leche, ya que en la Mycook lo mezclé durante 4 minutos a 40º. Cuando quede bien disuelta la mantequilla, añadimos harina, levadura, azúcar y sal. Amasamos durante unos minutos hasta que la masa esté lista. En la Mycook mezclé a velocidad 5 durante un minuto y luego en función amasado 4 minutos. Dejamos reposar media hora o cuarenta y cinco minutos bien tapado. Después, en la encimera de la cocina, sacamos la masa, la amasamos para desgasificarla (si no, aparecerán las odiosas burbujas) durante unos segundos, hacemos un rulo, y a partir de él, con un rodillo, vamos estirando bien para que nos quede una plancha en forma de rectángulo.

Hay que estirarla bien fina, sin pasarnos rompiéndola, pero teniendo en cuenta que si queda gordita luego los rollos serán demasiado grandes.

Repartir sobre la plancha de masa una cantidad de mantequilla suficiente como para que llegue a toda, pero sin pasarnos si no queremos sumar mucha más grasa. Sobre la mantequilla, espolvorear azúcar, con el mismo criterio, y sobre ella, canela molida, esta ya sin miedo 😉

Enrollamos la masa por el lado largo, cortamos en porciones de no más de 5cm, colocamos sobre una bandeja de horno con el corte hacia arriba, dejando espacio entre las piezas, porque crecerán, y dejamos levar tapado unos 30-45minutos. Pasado ese tiempo, ya con el horno caliente a 225º, pintamos con huevo y horneamos, unos 8-10minutos. Si se nos hace muy largo, podemos sentarnos…

cinnamon rolls horno

cinnamon rolls Iñaki

Un punto fuerte de estos rollos es su contenido en grasa aceptable para ser un dulce. Cualquier galleta maría contiene un 12% de materia grasa, y estos rollos tienen un 9%. Es cierto que se usa mantequilla, rica en grasas saturadas, pero podríamos cambiarla por un aceite suave 😉 Tampoco su contenido en azúcar es alto, también un 9%, cuando en unas maría sencillitas encontramos un 20%.

Si os animáis, os gustarán 🙂

Alcachofas estofadas con tomate

Casi por aclamación me animo a escribir esta receta. Y es que, aunque es un plato riquísimo, es tan simple que no se me ocurre que alguien pueda no saber cómo hacer… Pero es cierto que en cocina damos muchas cosas por sabidas, y no siempre es así. Estas alcachofas son un clásico en casa de mis padres. Pero yo no las hago igual que mi madre, porque yo soy de la liga “no al limón”, y ella de la liga “frotemos con saña las alcachofas que no oscurezcan”. Pero yo no  le veo ninguna pega a que oscurezcan un poco antes de echarlas a la cazuela. Y no saben a limón, jeje. Pero sí aprendí de mi madre algo muy importante respecto de las alcachofas: cómo elegirlas. Ella las llama “del ojo cerrado”, y son las que tienen las hojas centrales más cortas que las exteriores. Supongo que son más tiernas. Ni idea, pero es cierto que son las mejores, más llenas.   alcachofa Para evitar que las alcachofas se oscurezcan, como no las froto con limón, dejo lo de cortarles la punta en el último momento. Es decir, les corto el rabo y les quito las hojas exteriores a todas las que voy a cocinar, y luego ya las despunto todas. Siempre se oscurecen un poco las primeras, sobre todo si son muchas, pero de verdad que una vez cocinadas no se les nota nada. Por supuesto en el sabor tampoco. Bueno, sí, se nota que no saben a limón, jeje

alcachofas con tomate

Ingredientes para cuatro personas, siendo cada ración una guarnición abundante que habrá que acompañar con otra ración de proteína

– 6 alcachofas grandes u 8 medianas

– 750ml de tomate triturado sin caldo. Si es de bote, que tiene tanto caldo, un litro

– 2 ajos picados, como a mí no me gusta encontrármelos, tengo un triturador de ajo

– Tomillo al gusto

– Sal, pimienta blanca molida y un pelín de azúcar si no os gusta que el tomate esté ácido

En una cazuela baja con un poco de aceite, poco, se echa el ajo, y cuando empiece a dorarse, el tomate triturado. Se deja a fuego medio y se tapa. Cuando haya reducido un poco se añaden los condimentos, se prueba, y se añaden las alcachofas. Remover bien y tapar. Cocer a fuego medio hasta que estén tiernas y el tomate se haya reducido lo suficiente para nuestro gusto.

Las alcachofas las iremos limpiando y cortando mientras el tomate se va haciendo, y así no pasarán mucho tiempo al aire y no se oscurecerán.

No tiene más 😉   y, por supuesto, 100% congelable. Además, añadiéndoles un poco de caldo, y cuando hierva, un poco de arroz o de fideos, tendremos una comida solucionada 🙂

Boquerones al limón

Muchas cosas detesto de la navidad. De hecho, sólo me gustan dos: que tengo dos semanas de vacaciones, y que me concedo bula para comer todo lo que me apetezca, los días clave, claro, y el resto media bula 😉

 

Una de las cosas que no me gustan es que desde un mes antes, desaparece de la pescadería todo el pescado “corriente” y pequeño. De golpe dejas de ver sardinas, boquerones, bacaladilla, etc. que dejan su lugar a las lubinas y doradas más grandes, el rodaballo, el besugo…

 

Pero la navidad se acaba. Afortunadamente. Y los que se fueron, vuelven 🙂

 

En casa adoramos el pescado, y más el azul. Y de entre todo el pescado azul, el que más nos gusta, el pequeño: sardinas y boquerones. Las primeras deliciosas en la brasa de leña, con allioli, y los segundos rebozados. Pero freír siempre nos da una mezcla de cargo de conciencia y pereza, así que sólo lo comemos así cuando salimos fuera o cuando mi madre nos invita a cenar 😉

 

Desde hace unos meses hacemos los boquerones al limón. Riquísimos, y la manera más fácil que hemos encontrado de hacer medio kilo de ellos en sólo quince minutos (sin contar la evisceración, claro)

 

Ingredientes para dos personas y media:

– Medio kilo de boquerones limpios de tripa

– Un limón y medio limpio a rodajas finas

– Chorrito de aceite

– Sal, ajo picado y perejil

 

Cubrimos una sartén grande con el limón

 

limones a rodajas cubriendo el fondo de la sartén

 

Ponemos apretaditos los boquerones. Mi hijo dice que es un “abanico de boquerones” 😉

 

boquerones cubriendo la sartén

 

Añadimos el chorrito de aceite de oliva, la sal, el ajo y el perejil

 

boquerones ya sazonados

 

Tapamos la sartén y cocemos a fuego medio durante 12 minutos. Luego destapamos y dejamos que se consuma el líquido. Servimos calientes y con muchas servilletas para limpiarnos las manos 😉

 

boquerones al limón

 

Acompañados por una buena ensalada, una cena estupenda. Más sana imposible 🙂